Comunidad y seguridad van juntas

Por Carlos Enrique Macías Calleja

¿Cómo aprovechar las nuevas formas de organización comunitaria para la prevención del crimen junto con la policía local?

Si en algo pueden coincidir los de un lado y los del otro, es que en este país parece que no hay cómo hacer que la gente se sienta más segura.

México vive una profunda crisis de seguridad sobre la que muchas personas, asociaciones y políticos han conjeturado y lucrado, sobran los ejemplos de políticos parando el pecho diciendo que con sus estrategias e influencias logran bajar la incidencia delictiva. Lo que es una realidad innegable es que la sensación de seguridad de chicos y grandes es la misma, nadie se siente seguro en su ciudad, nadie está a gusto yendo en un camión o en su propio coche.

Efectivamente la idea de que, utilizando al ejército, marina y la recientemente creada Guardia Nacional, la gente se sentirá más segura y los perturbadores de esta paz van a sentir su poder o su dinero amenazado también es una mentira. Justo con la crisis de confianza en las policías por la que estamos atravesando, tampoco parece una solución viable el confiar en las policías locales y municipales. Muchos (sino es que la mayoría) podemos decir que hemos sido una o más veces víctimas de abusos e incluso extorsiones por parte de policías que de entrada se ve que no tienen deseo alguno de cuidar a la población y mucho menos que están capacitados para auxiliar y apoyar si son necesitados.

Detrás de esta realidad, debemos repensar los roles de seguridad pública y por lo tanto, debemos ir hasta el estrato más básico de una ciudad; es decir, una colonia, un grupo de vecinos, etc.

La Alternativa que debemos proponer, es una que no solamente implique policía municipal confiable y fuerte (que es algo que todo el mundo quiere y propone), sino también la participación de las personas dentro de sus comunidades para encontrar juntos las vulnerabilidades de los espacios que comparten y mitigar estos riesgos: las mismas personas dentro de las comunidades son actores fundamentales de la seguridad vecinal.

Una Alternativa Solidaria debe ayudar desde el gobierno y las instituciones de seguridad a empoderar a las asociaciones vecinales y contactarlas con las fuerzas públicas de una manera ordenada y disciplinada favoreciendo la cooperación entre los ciudadanos y los policías.

El corazón de una estrategia de seguridad a nivel de calle radica en un trabajo intenso en garantizar la confianza de las personas hacia los policías locales, una estrategia de seguridad que no genere confianza entre ciudadanos y policías está condenada a fracasar.

Solucionando problemas a nivel vecinal, mejorando la convivencia en las colonias y devolviéndole los espacios a la gente para su disfrute, ocurre un efecto cascada en el que la cooperación y la confianza hace que las colonias poco a poco puedan ser más seguras y hechas para el disfrute de las personas.

Edición: Francisco Macías

Imagen: Flickr (Miguel Ángel García )

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s