¿Quién es el verdadero Padre de la patria mexicana?

En las escuelas primarias, secundarias y en algunas ocasiones preparatorias, públicas y privadas de México, se nos ha enseñado que Miguel Hidalgo y Costilla es el Padre de la patria mexicana. En quinto de preparatoria, una profesora que estudió en el COLMEX, nos decía que esto era una mentira, que el verdadero padre de la patria es Napoleón Bonaparte, pues si él no hubiera invadido España, los criollos del virreinato de la Nueva España no se habrían podido organizar para quitarse el yugo de la Corona Española. Por último, he escuchado que como Miguel Hidalgo no pudo consumar la Guerra de Independencia no se le puede considerar con tal honorífico título, sino solo a Agustín de Iturbide —esto implica dejar de lado a Vicente Guerrero, quien también contribuyó a la Consumación de la Independencia—. Así pues, es válida la pregunta: ¿quién es el verdadero Padre de la patria mexicana?

Creo necesario explicar un poco el concepto patria y de esta forma decir quién es el verdadero padre la nuestra. Según la definición etimológica, “Patria” significa el lugar de los padres. Esto es el lugar, el territorio, donde se han desarrollado las generaciones precedentes a nosotros. Es el legado material y espiritual que nos han transmitido nuestros padres, y que sus padres —al vivir en el lugar donde se han desarrollado— a su vez les transmitieron a ellos; la riqueza que se transmite de generación en generación se fundamenta en la familia.

En la Patria se tiene una religión, una lengua, una historia en común, se tienen instituciones de diversas índoles tales como las jurídicas, religiosas, sociales, culturales, políticas, entre otras. Mas no se quedan estancadas por ser tradiciones  —este último término se usa en forma despectiva y peyorativa al  colocarlo como signo de retroceso —, al contrario, las tradiciones permean en la vida de cada persona, dan identidad y ésta a su vez hace que la persona ame con todo su ser su Patria; al amarla quiere engrandecerla, acrecentarla y defenderla. Así pues, una persona sin la vivencia de las tradiciones, de las riquezas, del legado, nunca podrá mejorar su Patria, las riquezas materiales y espirituales de su territorio, y mucho menos de sus instituciones, pues todo esto constituye el Bien Común de los pobladores de ese territorio.

Podemos acercarnos a una posible respuesta a la pregunta central. Napoleón Bonaparte no puede ser el verdadero padre, pues no vivió en territorio mexicano y mucho menos legó algo a nuestra vida en común, sólo fue un elemento secundario, accidental (per aliud), circunstancial a la vida de México.

Por otro lado, aunque muchos amantes del primer emperador mexicano y único nacido en México quisieran nombrarlo como Padre de la Patria, tampoco se le puede considerar con este título, pues ya nació mexicano, es decir, ya en su sangre y alma corrían el legado y la impronta mexicana, quería contribuir en el crecimiento y engrandecimiento del legado común. Es distinto que sea el Padre del México Independiente en el cual se constituyó una nueva forma de gobierno que México nunca había experimentado y dejó elementos para nuestro Lábaro Patrio actual. Sucede lo mismo con Vicente Guerrero al copiar el estilo de vida de los Estados Unidos de América, una vida democrática incipiente.

El último personaje que nos queda analizar es Miguel Hidalgo, quien tampoco se puede considerar como Padre de la Patria, pues también es mexicano, y él mismo reconoce que vivía en el reino de México. A pesar de ser criollo admitía que sus padres le legaron la riqueza de la tierra en la que vivía, tan marcado estaba el legado en la vida de Hidalgo que la bandera que enarbola es la imagen de la Virgen de Guadalupe, lo cual no es por obra del azar ni por su vida sacerdotal, sino porque el reino de España reconocía los documentos oficiales provenientes de México con el sello de la Virgen de Guadalupe o el sello del águila devorando una serpiente. De aquí se desprende que Hidalgo toma elementos mexicanos, mismos que ya existían.

Así pues, todavía permanece sin resolver la pregunta. Para su resolución se debe indagar la fundación de México, y no me refiero a la fundación de Tenochtitlán, pues esa hace alusión a la cultura azteca o mexica, cultura diferente de la mexicana, pero aún así es elemento importante para la constitución de nuestra Patria.

Manuel Alejandro Gutiérrez González

(Edición: J. Francisco Macías C.)

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