¿Todavía persisten los ideales de los Insurgentes? ¿Podemos decir que México goza de plena independencia?

         En el mes de septiembre, muchos mexicanos celebrábamos un acontecimiento importante de la vida de nuestra patria mexicana: el inicio de la Independencia. El cura don Miguel Hidalgo y Costilla, la madrugada del 16 de septiembre de 1810 iniciaba un movimiento armado al grito de ¡Mexicanos, viva México!, ¡Viva la Virgen de Guadalupe!, ¡Viva Fernando VII! y ¡Muera el mal gobierno!     

          Miguel Hidalgo no buscaba la independencia del virreinato de la Nueva España. Lo que preocupaba al llamado Padre de México no era la formación de una república democrática, sino la continuación de México bajo la Monarquía de Fernando VII y de esta manera acabar con el gobierno despótico de José Bonaparte. La situación de México cambiaría y más tarde se buscaría la independencia con el cura José María Morelos y Pavón al frente, aunque éste no vería su consumación el 27 de septiembre de 1821 con la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México, encabezada por el futuro emperador Agustín de Iturbide.

       Han pasado más de 196 años de la consumación del movimiento armado y nos podemos preguntar ¿todavía persisten los ideales de los Insurgentes? ¿Podemos decir que México goza de plena independencia?

           Tenemos que distinguir para dar la respuesta. Naturalmente somos independientes del reino de España; después de ser un reino nos convertimos en imperio y después en república democrática. La situación es distinta en los últimos decenios de nuestra vida democrática, pues al ser vecinos de los Estados Unidos de América tiene suma relevancia la posición geográfica y los recursos naturales que poseen los Estados Unidos Mexicanos, cosas que le interesan a nuestro vecino del norte.

        Asimismo, en las relaciones diplomáticas con Estados Unidos han existido algunas intervenciones en nuestro país; además que culturalmente muchos mexicanos se han ido agringando al tomar muchos elementos culturales de este país al nuestro.

      Ahora, con la conexión de todo el mundo, la llamada globalización, se han introducido muchos elementos culturales que no son propios de nuestro estilo de vida y hemos ido perdiendo la conciencia histórica-cultural que son nuestras raíces, y con ello nuestra identidad nacional y la riqueza cultural que México puede ofrecer a sus nacionales y al resto del mundo.

            Hace falta reflexionar sobre qué es lo que nos caracteriza como mexicanos, es decir, debemos preguntarnos ¿cuál es la esencia del mexicano? ¿Acaso es esencialmente mexicano llegar tarde a nuestras reuniones? ¿Pertenece a nuestra cultura el ser albureros? ¿El mexicano es solidario con el necesitado? ¿Un elemento característico de nuestra cultura es el soborno, la mordida, la corrupción? ¿México se hace de la vista gorda de las tranzas que se hacen en la política, el cual es un flagelo a nuestra sociedad?

          Sí, somos independientes, nos hemos emancipado de la Madre Patria, hemos cumplido con nuestra mayoría de edad y como país joven nos gusta la rebeldía, pero no hemos madurado para eliminar los vicios, seguimos dependiendo de otros para eliminarlos. Hemos traicionado el primer elemento del movimiento independentista: acabar con el mal gobierno. En su lugar lo hemos prolongado al desentendernos de la política, delegar tal responsabilidad a los malos gobernantes y favorecer la intervención de otros países en nuestra vida democrática.

Manuel Alejandro Gutiérrez González

(Edición: J. Francisco Macías C.)

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