02 de marzo, 2018.

Antes que nada, quiero agradecer a todos por estar presentes el día de hoy. Muy especialmente, agradezco al equipo de la alianza en la Ciudad de México, al staff, y a la diputada Cecilia Romero, a quienes debemos la organización de este evento.

Este lanzamiento es una muestra del gran trabajo que se ha realizado en la fundación de la Alianza. Muchas personas nos han dicho que es imposible, que pensar en un grupo así de grande y así de ambicioso no se va a lograr. Pero el día de hoy es una clara muestra de lo equivocados que están. Porque no conocen a los mexicanos y mucho menos a los jóvenes.

La Alianza surge como un esfuerzo para consolidar una plataforma a través de la cual los jóvenes universitarios y sus grupos puedan trabajar juntos y proyectar sus iniciativas a nivel nacional e internacional. No busca suplantar las identidades de los grupos, sino juntarlas para alcanzar la sinergia de un país mejor.

Renovar nuestra cultura, nuestros valores, y liberar la energía de quienes queremos y podemos trabajar por un futuro mejor.

Las primeras preguntas que surgieron con la iniciativa fueron: ¿Cuáles son los temas que pueden unir a los jóvenes desde Tamaulipas hasta Colima? ¿Cuáles son las inquietudes comunes entre los universitarios de Durango y de Chiapas? ¿Cuáles son las preocupaciones que nos pueden volver aliados?

Nos dimos cuenta que no sólo estamos hartos de la vieja y actual política indecente, sino también de la impunidad y de aquellos que se visten de “ciudadanos” para engañar a los mexicanos. Estamos preocupados por el daño que se hace al medio ambiente. Estamos cansados de los empresarios que abusan de los profesionistas jóvenes y les pagan sueldos miserables. Estamos hartos de las universidades que se vuelven cotos de intereses y no centros de conocimiento.

De la misma manera, la vorágine por los puestos de elección popular del año en curso nos ha mostrado una vez más lo mejor y lo peor de la clase política mexicana. Nos han recordado la desfachatez, el uso indiscriminado de las instituciones como armas de comunicación, y en última instancia, la subordinación del bien común a intereses perversos.

Después de muchas discusiones y desveladas, entendimos que existen cuando menos tres nodos en los que podemos estar todos de acuerdo. Primero, el desarrollo sustentable, integrando a las poblaciones más vulnerables, garantizando el acceso a los servicios básicos y cuidando el medio ambiente. En segundo lugar, el desarrollo democrático, promoviendo la participación de la sociedad civil y la lucha contra la corrupción y la inseguridad. Y finalmente, el desarrollo económico, asegurando el trabajo digno, la educación de calidad y fomentando el emprendimiento serio.

A pesar de ello, y como señalaba la diputada, estamos convencidos que el camino no es sólo gritar y quejarse, sino actuar y proponer soluciones innovadoras y valientes a los problemas que se nos presentan. En esencia, no estamos satisfechos con la situación del país, y estamos dispuestos a tomarlo en nuestras manos para mejorarla.

Efectivamente, dado que México no avanza a la velocidad y en la forma que nos gustaría, consideramos necesario que una Alianza de los jóvenes plantee una agenda clara y seria —basada en la carta de principios— en miras al interés superior de la nación, y que trabajemos en todo el país —no sólo en el centro, no sólo en el norte, no sólo en el sur o el bajío: en todo el país— para que se logre.

Al igual que los aliados que unieron fuerzas para combatir a las potencias del eje durante la segunda guerra mundial, somos aliados porque hay amenazas y riesgos graves tanto internos como externos para nuestro país, y sabemos que aquellos que más sufren y finalmente la historia nos lo va a reclamar. El mundo necesita a México, y México necesita al mundo: no podemos abdicar nuestra responsabilidad.

Alia2x3 busca que México recupere la confianza en sí mismo, y desarrolle su proyecto de nación. Renovar nuestra cultura, nuestros valores, y liberar la energía de quienes queremos y podemos trabajar por un futuro mejor. Queremos llamar a las cosas por su nombre, dejar de tener “portavoces” que no expresan verdaderamente lo que sentimos, pensamos, y necesitamos.

En ese sentido, el tema fundamental en las elecciones no es que gane uno u otro, sino establecer las bases institucionales para que, sin importar quien gane, se desarrolle un proyecto de nación digno de México. Que el fuego de la juventud se haga escuchar en los recintos más altos de la nación. Que todo funcionario esté consciente que no puede traicionar nunca la confianza que los mexicanos le han dado. Por eso, 2018 es sólo un punto de inicio, es sólo el punto de partida para renovar el país.

Les pido que se planteen un país en donde exista verdadero desarrollo sustentable, democrático y económico. Un México donde las ciudades respeten el ambiente, la ciudadanía participe, y las necesidades económicas de todos estén satisfechas. Es este el sueño y la esperanza de la nación que quiero que compartan conmigo. Esto es Alia2x3.

Muchas gracias,

J. Francisco Macías Calleja

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