Con el auge de los medios digitales y la tan aclamada “libertad informativa” que llegó con la propagación de internet, muchos pensaron que el cierre de redacciones y periódicos era inminente.

Sin embargo, el golpe vino de otro frente más sombrío, más difícil de detectar y de combatir. El llamado cuarto poder, de un tiempo para acá, ha descubierto que tiene un nuevo enemigo que compite por robarle el título. El crimen organizado, con su característica violencia y rapacidad ha venido desgastando a la profesión que día con día se rinde a merced de las olas de violencia que azotan el país.

De tal forma, iniciamos el mes con la noticia del cierre del Periódico Norte de Ciudad Juarez. No fueron las cuentas bancarias vacías. No fue el golpeteo político fruto de la eterna relación conflictiva con el gobierno que caracteriza al periodismo crítico. Tampoco fue fruto del abandono de los lectores. La razón: el asesinato de periodistas y, sobre todo, la impunidad.

La gota que derramó el vaso fue el caso de Miroslava Breach Velducea, crítica del gobierno de Duarte, y quien se suma a la estadística que hace de México el séptimo país más peligroso para ejercer labor periodística. Así, cierra el capítulo “el norte”; y en palabras de Óscar Cantú Murguía, director del matutino, la causa: “No existen las garantías ni la seguridad para ejercer el periodismo crítico, de contrapeso”1.

Parece entonces que nos encontramos con un nuevo cuarto poder que ya mostró que, con la influencia política necesaria, puede vencer en la batalla con impunidad. Uno caracterizado por la lucha violenta, no por la búsqueda de la verdad. Centrado en las ganancias económicas, no en la justicia. Verdugo cruel de sus opositores, y no el generador de diálogo al que estábamos acostumbrados.

Pero, si nos detenemos a pensar un momento, no debería sorprendernos. Para un gobierno corrupto, el periodismo es el vecino incómodo con el que no siempre se puede pactar. Regularmente demanda cuentas, en lugar de ofrecer poder y riquezas. Con brazos abiertos, los muchos integrantes de la corrupta cúpula política dan la bienvenida a un nuevo cuarto poder. Uno que aporta fuertes sumas de dinero, un brazo intocable por la ley, y control político asegurado.

Miroslava, descansa en paz. Adiós Norte. ¿Adiós periodismo?

J. Rodolfo Pérez Castellanos

(Edición: J. Francisco Macías C.)

1. http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2017/04/02/cierra-norte-de-ciudad-juarez-por-falta-de-garantias