A veces, escucho hablar a los españoles sobre Mexico y la verdad es que son muchos los que piensan que es una tierra insegura, llena de narcotraficantes y delincuentes. Otros piensan que lo único bueno de Mexico son las playas de Cancún y beber tequila mientras cantan los mariachis.

A pesar de sus gobernantes, el pueblo mexicano es capaz de poner a Mexico en el lugar que le corresponde, de poner a Mexico como primera potencia de América y como ejemplo a seguir para otras naciones.

Pero yo creo que Mexico es mucho más que todo eso. Creo que a pesar de la clase política que hoy padece, los mexicanos forman un pueblo cargado de virtudes y de valores. No es de justicia hablar de Mexico como si fuera el País del crimen organizado o del tercer mundo. Eso no es Mexico.

Mexico son esos hombres y mujeres valientes, que cada mañana se levantan para trabajar y sacar a su familia adelante. Hablar de Mexico, es hablar de un pueblo sencillo y humilde. Pero a la vez es un pueblo guerrero y trabajador desde sus inicios. Un pueblo que derrocha simpatía y esperanza a todo el mundo. ¡Qué gran Nación Mexico!

Cuando yo hablo de Mexico, lo primero que se me viene a la cabeza, es la Virgen de Guadalupe, pues no se entiende Mexico sin Guadalupe, no hay mexicano que no la quiera, que no la defienda. Creo que Mexico, al igual que España, es uno de los pocos países del mundo dónde puedes encontrarte un ateo convencido que siempre lleva en su cartera o tiene en su casa una Virgen de Guadalupe. Mexico es diferente, es especial y eso a mi juicio eso les engrandece.

Es impresionante cómo Mexico a pesar de todas las dificultades que hoy padece, a pesar de su clase política, de su injusticia social, de los narcos y de todas las adversidades que ha sufrido a lo largo de la historia, sigue luchando bajo una misma bandera y un mismo escudo. Sigue perseverando incansablemente manteniendo su identidad.

Es triste que algunos no conozcan el verdadero Mexico, pero estoy convencido de que el día de mañana Mexico volverá a ser Mexico. Hoy los mexicanos tienen una gran batalla que librar, hoy vuelve a sonar ese grito de guerra. A pesar de sus gobernantes, el pueblo mexicano es capaz de poner a Mexico en el lugar que le corresponde, de poner a Mexico como primera potencia de América y como ejemplo a seguir para otras naciones.

Sí, es cierto que los mexicanos no saben decir NO a la cara, son muy diplomáticos. Pero esto es una característica que puede convertirse en virtud, pues solo tienen que decirle NO a tres o cuatro problemas que padecen: El narcotráfico, la corrupción política y la injusticia social. Para el resto de asuntos, la diplomacia es una gran virtud, que por ejemplo los españoles, no conocemos o no hemos aprendido.

Estoy deseando ver ese NO, ya sea con diplomacia o sin ella. Porque cuando despierten ese águila que llevan dentro, cuando despierten ese espíritu guerrero que tanto les representa y planten cara a esos miserables del narcotráfico y de la corrupción política, que no merecen seguir en esa bendita tierra, que no merecen llevar el nombre de mexicano… Entonces ese Mexico lindo y querido, esa tierra tan rica y envidiable, será admirada por todo el mundo y volverá a ser la punta de lanza de toda América y quien sabe si del mundo.

El himno de Mexico grita: ¡Mexicanos al grito de guerra! Y yo me sumo a ese grito desde España, y ansío la victoria de su pueblo, ansío la victoria de los muchos mexicanos que ya dijeron NO e incansablemente luchan por su Patria.

¡Luchar! ¡Luchar! ¡Luchar! Sin miedo contra los tiranos, esos son los guerreros mexicanos, los que no les importa el número, sino el ánimo. Los que cada día derrochan simpatía y muestran su mejor sonrisa.

Hoy tengo mucha fe en Mexico y en su pueblo, en esos hermanos de Hispanoamérica. Porque soy testigo de una Europa que ha renunciado a sus raíces, ha renunciado a sus principios y valores. Una Europa envejecida y que a día de hoy no cree en nada. Por no creer, no cree ni en su propia existencia. Soy testigo de esta triste Europa que necesita un aire nuevo, que sin duda alguna traerá Mexico.

¡Mexicanos al grito de guerra! Este es el espíritu que veo en los mexicanos, este es el espíritu que más pronto que tarde triunfará y traerá alegría y esperanza.

Los mexicanos bien saben que en la perseverancia está la victoria, lo han demostrado a lo largo de toda su historia y hoy lo volverán a demostrar.

Verde, Blanco y Rojo son los colores de su Patria. Con el verde han grabado a fuego la palabra esperanza. El blanco, es hoy lo que verdaderamente reluce en el corazón del buen Mexicano, la pureza, la honestidad y el trabajo. Un color que aterra a los traidores que hoy pretenden atacar, difamar y engañar al mundo creando un Mexico que no es, un Mexico que no representa al mexicano. Rojo, es la honra de todos los mexicanos, es forjar en la bandera la sangre de todos los que la derramaron por su Patria. Rojo, es el orgullo de pertenecer a un proyecto universal que forjaron hombres y mujeres valientes con su propia sangre. Rojo, es el presente de muchos mexicanos que cada día con sudor, con su trabajo e incluso con su sangre, se desviven por dejar un Mexico mejor del que conocieron. Rojo, es el futuro de los mexicanos que están por llegar y darán el triunfo final a un Mexico que el mundo todavía no conoce.

¡Mexicanos al grito de guerra! Hoy miro con ansia y admiración, cómo poco a poco responden a este grito y despiertan el águila que llevan dentro.

¡Viva Mexico!

¡Viva la Hispanidad!

José Manuel Menéndez (España)

(Edición: C. Enrique Macías Calleja)

Imagen tomada de: http://www.gob.mx

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