La nación mexicana está compuesta de una sociedad vasta y pluricultural en donde, día con día, miles de historias pasadas se honran, se vinculan, y donde se crean las nuevas a partir de nuestras acciones, de nuestras aspiraciones.

A lo largo de la historia, su gente se ha caracterizado por ser gentil con el ajeno, con el extranjero. Conlleva y denota parte de la cultura social que se ha desarrollado por los años y ha trascendido en el tiempo, pues se vive día con día en el país. Pero, ¿de dónde surge todo esto? ¿Por qué el mexicano se comporta así?

Sin lugar a dudas, el mexicano y la solidaridad son términos que van estrechamente ligados […]

Los anteriores cuestionamientos tienen una respuesta sencilla, si se parte del hecho del amor propio a nuestra nación. El mexicano se siente orgulloso de donde viene, de lo que es y hacia dónde va, por lo que no le causa el más mínimo reparo en presumir lo que tiene, lo que conoce, lo que hace y lo que quiere hacer. El mexicano recibe al extraño y le muestra su historia, su tierra, su comida, sus costumbres, su gente.

Lo anterior, engloba miles de historias que tienen como patrón en común, la búsqueda de una mejor calidad de vida. No es caso único el de México, pues podemos ver los múltiples movimientos migratorios hacia Europa. La diferencia radica en cómo reacciona el mexicano: con este trato humano y fraternal que brinda, característica única, misma que no se debe perder sino contagiar.

Enaltecer a la patria es, para el mexicano, el brindar su apoyo cuando otros lo necesitan. Sin lugar a dudas, el mexicano y la solidaridad son términos que van estrechamente ligados y que, presumiblemente, no se pueden segregar.

Daniel Fernández

(Edición: Arpad Alejandro Jaime Orozco)

(Imagen recuperada de: MexicoDestinos.com)