Las sociedades contemporáneas son un reflejo del dominio de la razón humana sobre su entorno. Por todos lados se pueden identificar ejemplos que evidencian el triunfo de la inteligencia en un entorno que pareciera cada vez menos salvaje.

A partir del descubrimiento del fuego, el desarrollo tecnológico se ha manifestado de manera ascendente, con mayor esplendor en algunos periodos, pero siempre como una constante. No únicamente el hombre ha hallado la forma de facilitar su vida con cada vez menor esfuerzo, sino que también ha erigido instituciones que rigen su vida en sociedad y la administración de los recursos del planeta.

La confianza desmesurada en lo material y en el orden temporal […] no conduce al desarrollo sino a la deshumanización del mundo.

Sin embargo, fruto de una autoconcepción decadente, gran parte del desarrollo tecnológico se encuentra al servicio de intereses egoístas que pretenden disponer de él para la manipulación de la vida humana y la propagación de muerte. Asimismo, las instituciones cuyas funciones originales respondieron a las aspiraciones de justicia, se encuentran ahora promoviendo la ignominia, dejando un rastro de miseria y desolación.

La marginación de los más débiles, la indiferencia ante las persecuciones y el genocidio, son fruto de estructuras anti-humanas que parecen marcar la pauta de lo que vendrá para un mundo cada vez menos consciente de sí.

El ser humano se encuentra llamado, por su razón, al cuestionamiento de su entorno, pero toda búsqueda por alcanzar la verdad está invariablemente vinculada a la dignificación de la persona. La confianza desmesurada en lo material y en el orden temporal por sobre los deberes correlativos de responsabilidad y fraternidad, que idealmente deberían permear la estructura social, no conduce al desarrollo sino a la deshumanización del mundo. El progreso debe ir acompañado de caridad y de la exaltación de la vida para que pueda considerársele algo efectivamente humano.

Eduardo Sánchez Madrigal

(Edición: Arpad Alejandro Jaime Orozco)

(Imagen recuperada de: Ramiropinto.es)

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